Se me cayó otro pequeño pedazo de piel.
Y ahora peso menos.
Sólo se ve lo que está fuera.
Aunque hay gente que brilla bien profundo.
Hay gente con puertas.
A veces abiertas, a veces cerradas.
Quién puede valorar lo que no ve.
Quién puede dar pasos en la oscuridad.
Algo informe, indeterminado, quedaba al otro lado del espejo.
Eso no soy yo, te repetías.
Implorabas por un refugio.
¡Abre la puerta!
Sólo te queda el frío bronce.
Sólo te queda un pequeño espacio.
Abarcando lo abarcante.
No cabe nadie más.
No cabe nada más.
Deja hueco, olvida.
Hay palabras, hay idiomas.
Hay maneras de ser mejor.
Hay caramelos, hay sonrisas.
Esperanzas.
Amenazas.
Inquietudes.
Un deseo.
Pero mi piel se sigue cayendo.
¿Si me nace otra nueva seré otro?
¿Tan importante es?
Seamos superficiales.
Digamos la verdad.
Seamos verdaderos.
Mintamos.
Se me cae otro pedazo de piel.
Ya peso menos.
Cada vez menos.
Cada vez menos.
Desaparezco.
No había nada dentro.
Desaparezco.
Ciao
1 comentario:
entao :quero una caramella
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