martes, 22 de enero de 2008

Melancólicamente gracioso

Alguien cantaba que la soledad acabaría y tú asentías con la cabeza. No sabías por qué. No pensabas que fuera mucho más allá. Ahora estás en la cama, sólo, y sabes que la soledad nunca acabará. Siempre estarás, al menos en cierto modo, sólo. Y hasta cierto punto es normal.

Cuando estás con otra gente deseas estar sólo. Cuando estás sólo desearías estar con más gente. Pero quién quieres que te acompañe. Nadie te comprende. Y tú no te haces comprender.

Intentaste reír sus gracias pero la risa siempre sonó forzada. Intentaste seguir sus insípidas conversaciones, era imposible, tus palabras sonaban apagadas. La charla sigue y nadie te prestó atención. Pero,¿querías su atención? Ellos no te importaban lo suficiente.

Te andaba buscando. Andaba sin parar y no paraba de buscarte. Recorrí un largo camino. Pero cuando viajas siempre te queda una sensación de retorno, de que tarde o temprano volverás. Sabes que una extraña energía, una especie de destino te hace volver. Campos magnéticos que por fin hacen desaparecer la razón. Y te dan la razón: te andaba buscando a ti. Y alguna vez te tuve cerca.

No supe como despertar tus oídos, y escapaste, quizás sin pretenderlo, pero escapaste lejos, incluso cuando ya tus pasos resonaban al final de la calle.

Un extraño vértigo se apoderó alguna vez de mi. Entonces creo que mentí. Nunca estaré seguro. Por momentos dije algo tan verdadero que no era digno de mi. Que se escapó de mi al no sentirse en casa. Hay palabras que no se reconocen en mis labios. Están presas bien fuerte. Deben esperar mucho a su oportunidad de escapar. Aquel día unas pocas palabras volaron lejos de mi desencadenándose de un amo equivocado.

A veces no eres verosímil. Ser verosímil es más importante que ser cierto. Ni tú mismo te crees. No mientes y sin embargo nadie está a salvo a tu lado. Nadie busca tu calor. Si lo buscan se encuentran con un muro frío que les impide llegar a su objetivo.

Sabes que no eres malo. Nunca hiciste mal. Sabes que otros están ahí. Pero no parecen tan reales. Extrañas marionetas que no te dejan huella.

Tú me clavaste algo. Y eso pocos hechiceros lo consiguieron.

Quisiera deshacerme del maleficio. Pero yo lo provoqué y sé que no será posible la vuelta atrás.

Divagaré.

Después vagaré. Lo sé.

Pero no sé dónde. Posiblemente a ningún sitio pretendido.

Siempre en busca de algo perdido. Siempre en busca de algo nunca encontrado. Mirando con recelo a los que lo tuvieron más fácil.

Oyendo mis pasos. Mirándolos desde lo alto. Como si no fueran míos.

Sin cansancio. Caminando.

Alguien te devolverá esa chispa que algún día notaste en ti. Eso que te hizo sentir mejor. Melancólicamente gracioso. Tristemente ingenioso. Irónicamente profundo. Vacío.

Algo más parecido a algo así como TÚ.

O lo que tú querías ser.

No hay comentarios: