lunes, 25 de febrero de 2008

Un sol vertical

Y me acuerdo de aquel sol vertical, que hacía sombra sólo en los pies. Del que nadie podía escapar y que dejaba nuestra cabeza tonta.

“¡Una cerveza, por favor!”

Pero no siempre era el mejor remedio.

Hasta en invierno cuando se apartaban un poco las nubes aparecía él, fuerte como sólo lo había visto en las tardes de julio. Y reía. Entonces lo agradecía, y hasta me hacía cosquillas en la piel, e ilusión volver a verle. Era un sol amarillo, grande, brillante. Nadie osaba mirarle a los ojos, claro.

Las nubes salían corriendo.

Por qué no dormir una siesta, aprovechar el descanso de esos interminables segundos que nunca pasan y que funden los relojes hasta que parecen quesos. Todo se transforma. Los recuerdos se apagan, la memoria persiste. Las historias se inventan.

Más tarde, ya en la noche la luna salía orgullosa entre las montañas. Por fin era una esfera, se podía ver su redondez, como la de aquella luna en Fez. Flotando sobre la medina, cercana, enorme. Alguien la había hinchado. Yo siempre la recordé plana, como en un decorado pintado, de esos de las películas del oeste.

La nieve entonces conseguía un tenue brillo de plata, suave, extraño. Y la brisa corría por fin más ágil, más fresca y rápida, regenerando los pulmones. Aliviando la gravedad que te anclaba al suelo.

Hay veces que uno no sabe qué hacer y comienza a andar sin rumbo.

Hay veces que uno decide mirar hacia arriba y buscar otro ángulo, otra perspectiva, ver algo nuevo que siempre estuvo allí.

Esos días son como una salida del metro, cuando sales de la oscuridad y alzas la vista ante las escaleras que preceden tu vuelta al mundo. Figuras comunes se recortan ante el cielo. Es sólo un punto de vista. Es mágico aún así.

Entre aquel enorme desierto de rocas surgió una hendidura, un cañón. Entre el árido reflejo blanco que te rodeaba la humedad te atraía. En aquella grieta al fondo se dejaba ver ya un gran refugio verde con una pequeña y continua corriente de agua serpenteando a ras de suelo.

Llegaste y entraste en ella. De entre las dos masas de piedra aparecía un nuevo mundo, un nuevo aire, con otro tiempo y otra atmósfera. Un caminito lo recorría siguiendo su estrecho espacio. A veces tenías que agacharte y penetrar en la oscuridad, hasta arrastrarte en la humedad de la tierra. Siempre con la corriente de agua junto a ti, o a veces saltándola, mirándola, o buceando, o dejándote llevar por ella.

Un puente colgante te dio la oportunidad de balancearte en él hasta conseguir reunir energía suficiente para saltar y huir.

Y huiste expandiéndote en todas direcciones…

Las historias se inventan.

Los personajes se crean.

Los decorados se construyen.

Los focos se encienden.

Y ya sólo queda que empiece el espectáculo.

Aplaude.

El espectáculo debe continuar.

Correo


llegó un correo
desde el otro lado del atlántico

un poco de aire húmedo
de esperanza
un mensaje en una botella de mimbre

aún estamos en pie

martes, 12 de febrero de 2008

Luna nueva

Repetí el mismo movimiento sin cesar
Intentando que no variara ni un milímetro
Ni un gesto
Las luces bailan si se lo permites
Se dilatan hasta ser suaves soles

El mundo está al revés
Arriba era abajo
Dos y dos no eran cinco

¿Hice alguna vez un logaritmo?

No recordar te hace libre
Te deja las páginas en blanco
Ayer puedes ser como elijas
Ayer pudo pasar cualquier cosa
Lo que quieras, por ejemplo
Lo que quisiste

Por qué no llegó la botella
Por qué no cruzó el mar
Por qué no la viste
Y leíste mi mensaje
Cuando por fin había dicho la verdad
Cuando por fin conseguí que el barco entrara dentro
Ahogado por el vidrio
Ahogado por la asfixiante inmensidad de lo infinito

Nunca supe por qué
Nunca supe si sí
Si no
Sí y no
Mi sino

Puse la mano en mi frente
Sobre mis ojos
Y miré al frente
Al horizonte
Al final del arco donde ocurren las cosas

Envié información a un agujero negro
Dicen que allí no pasa nada
De allí no se vuelve
No se ve más allá

Te absorbe
Te atrapa
Como la noche más negra
Como la luna más nueva

Siempre serás un agujero negro para mi
Mi fin
Mi todo
Mi nada

domingo, 10 de febrero de 2008

Una rápida decisión


Por qué no me lo pensé dos veces
por qué los aviones tardan tan poco en caer

encontré un pedazo de carne
tuve miedo
busqué la redención
golpeé el clavo hasta hundirlo en la madera

no os lavéis las manos

Menino

Menino


Chega, menino

olha

aprende

estás a perceber?


algum dia esto voltará a acontecer

e tenderemos que estar preparados para fazer bem o nosso papel


há coisas que refletem

há coisas que se rompem

assim é como funciona, menino


os arquitectos conquistarão a cidade


sube escadas, desce

abre a janela

é extranho, não é?


passa rápido, menino

então, fala devagar


arruma-o

apanha-o com a mão

e não o deixes fugir


o sol pôe-se

mas ao dia seguinte normalmente volta a sair


tens de pôr a roupa a secar

respeita aos velhos e ouve

é bonito

e algum dia fará sentido


dorme, menino

algum dia voltaremos a ver-nos

com certeza

esta noite, ou amanhã

tu também sabes que o mundo é pequeno

estás a compreender?

jueves, 7 de febrero de 2008

Blur


- "This is a low
but it won't hurt you" -

las gafas cayeron al suelo
la vida no son sólo ángulos rectos
esquinas cortantes
las cosas están más cerca de lo que aparentan

little ben

Apuesta

Aposté a una sola carta

A una sola baza

Sabía que perdería

Desafortunado en el juego

Sin más remedio


Después pasé el día de brazos cruzados

Esperando a que el dado dejara de girar

Que la banca al fin terminara por perder

Sólo necesitaba un día

Un minuto

Un segundo

De suerte


Deambulé por las calles

Ya con los bolsillos vacíos

Mejor no llevar mucho peso

El camino podría ser largo

martes, 5 de febrero de 2008

Una sonrisa


Como una sonrisa
como un bigote daliniano
vi al sol corriendo por los tejados

Quédate en silencio

La muerte también es un adiós

O un hasta luego

No estás obligado a llorar

No estás obligado a hacerte el importante


Sé natural

Ríe si tienes ganas

Mira con odio


Deja tu cabeza vacía


Buscar palabras es una tarea absurda

Para qué

Sólo para decir algo que no querías

Pero que creías que querían oír


Quédate en silencio

Y olvídate de ellos

No saben lo que hacen

Y menos lo que dicen, claro


No pensar es de sabios

Haz las cosas sencillas

Enfádate en el último momento

Deja mal sabor de boca si puedes

Volverá a acontecer

Y debes acostumbrarte


Hoy por fin había un motivo

Pero quién se mira a los ojos a estas alturas


¿Dejaste una huella?

¿Ocupaste un espacio?

Un negativo

Sólo un negativo


El aire nos lo hará olvidar

Y lo respiramos