viernes, 27 de junio de 2008

Ley seca

Se sentó a mi lado un extraño tipo. Traje gris, zapatos blancos, reloj y joyas de oro. Podría ser extranjero, no sé. Sólo era un bar de barrio, de desayunos baratos. Descafeinado y tostada de tomate.


No era una película de los Coen.


Me miró como si no lo hiciera.

Me volví despistado.


- “Vendo perfumes”. Dice.

- “¿Qué?”

- “Vendo perfumes de hombre”.

- “Bien”.

“- ¿No compras?, también de mujer”. Me dice con un extraño desprecio. ¿Si quiere venderme algo por qué me trata con asco?

- “No, no”. Aún no ha notado que hace tiempo que no uso de eso.


Sigo bebiendo mi solitario café, me limpio el aceite de mis manos.

Observo este pequeño universo, a mi derecha otro hombre trajeado parece un mismísimo ministro. No pide, el camarero le pone lo de siempre sin más, obediente. Después, con aire superior le ordena cambio. Fuma junto a mí mandando todo el humo a mi cara.


Llega una mujer, mayor, cansada. Pide con urgencia. Casi parece llevar el pijama. Azul, barato. Qué hará allí para no desayunar en casa.


La camarera es una simpática gitana. Su marido un enorme hombre, con acento que no es de la tierra. Cuando habla no sabes si es a ti, su mirada, digamos que no va muy recta. Me desconcierta tristemente este hecho. No sé dónde mirar.


Pago.

1 euro 30, buen precio en estos tiempos.


Pasearé otro rato aburrido antes de volver a la oficina. Aquel no es mi sitio.


Una estúpida pregunta ronda mi cabeza: ¿comercia ahora la mafia con perfumes? Por favor que vuelva la ley seca.

lunes, 23 de junio de 2008

Edinburgh


Aún recuerdo a aquel borracho gritándome: ¡la ciudad más romántica del mundo! (con toda la delicadeza - y acento- que pueda tener un escocés en ese estado)

No sé si el alcohol decía aquella noche la verdad en su boca, pero ahora que el verano extremeño vuelve a aplastarme echo de menos tardes mejores, con un bendito calor de 25 grados.
Contemplar el old town desde aquella roca...

viernes, 20 de junio de 2008

Fecha de caducidad

Nos lo anunció el neón

En la noche


Lo que dura menos brilla con más intensidad


Ellos conocían el día y la hora

El momento en el que se te olvida respirar

El límite de energía


Pero nadie se resigna


Puede que el sol sea sólo otro anuncio más

Y también termine


Has visto cosas que otros ni imaginarían

Has llorado de rabia viendo pasar los minutos

Sabiendo que hoy eres algo


Pero, por cuánto


Tenemos fecha de caducidad

Que nadie mire bajo el envoltorio

Será mejor ignorarla


Y saber que hay estrellas que nos hacen llegar su recuerdo

Cuando ya hace mucho que no están en lo alto

martes, 17 de junio de 2008

Ilusión óptica


Una bella ilusión enjaulada
guardada a buen recaudo

nunca escaparán

viernes, 13 de junio de 2008

El suelo está escrito para ti

El suelo está escrito para ti. Y sus indicaciones te hacen avanzar seguro. Algún buen enanito vino en la noche cargado de tizas. Alguien pensó: por qué no ayudar.


Aunque siempre hay algún mensaje contradictorio que te confunde. Tu cerebro necesita un lugar plano y sin campos magnéticos para seguir las coordenadas. Pero las máquinas te rodean y a veces el ruido te ciega. Paras y tratas de subir un muro. No es suficiente. Rodeas una montaña, la examinas. La escalas. Estará tu paz allí arriba. Primero sufre, suda, lucha. Luego reflexiona. Pero tu mente estará en blanco y la forma de las nubes no significará nada. El viento te entra por un oído y te sale por el otro. Estás hueco, vacío. Eres un espacio en el tiempo. Eres aire entre más aire. Eres un continente sin contenido. Tus vísceras no pesan. Tus huesos no existen.


No te preocupes. El suelo es una página en blanco para ti.

martes, 10 de junio de 2008

Crear espacios


Estación de autobuses del casar

Un par de curvas y está resuelto. Construir es crear espacios, no contener aire.
Si los viejos del lugar pasean y hablan de arquitectura es que algo se ha hecho bien.
¿El cemento puede parecer una "patata frita"?

¡Graaande!

jueves, 5 de junio de 2008

Soliloquio

Quería hablar de cosas trascendentes. Y tú sólo querías oler el aire, mirar al horizonte, descansar, olvidarlo todo por un momento. Tratar de retener segundos en la memoria.


¿qué somos?


Por un momento pensaste en echarte a reír. Por un momento pensaste en dar un golpe en la mesa y decir algo seco y cortante.


Nadie lo merece.


Intenta ser paciente.


Prefieres estar sólo para disfrutar del silencio del viento y del suave sonido de tus pasos. Y del aire húmedo secando tus lentillas. No quieres palabras, no quieres humanidad, no quieres besos. Quieres la calma de la sana soledad. No quieres que nadie empiece estúpidas o interesantes conversaciones. Quieres que las únicas palabras en tu cerebro resuenen desde dentro.


Echas de menos la comodidad de estar contigo mismo. La comodidad del no pensar a donde quiere ir o qué quiere escuchar el otro.

Quieres ser en primera persona. Quieres ser monólogo.

Quieres ser un loco corriendo colina abajo.

lunes, 2 de junio de 2008

Florero


Donaré mis órganos
como decoración

permanencia banal