domingo, 2 de diciembre de 2007

Cine negro

La impresión había cambiado los colores. Así no era la realidad. Demasiado contrastados, demasiado chillones. Pero así quedaría para la posteridad. Nadie iba a venir a comprobarlo. ¿Hacer una foto sirve para recordar mejor?

En blanco y negro siempre fue más bonito. Aún pienso en mi antigua impresión de un mundo pasado en blanco y negro, como en las películas. Triste quizás, pero realmente estético. Y jugando con las luces y claroscuros -cine negro.

Entonces te creíste un artista por unos momentos. Un hombre engañado realmente. El arte no brilla más, no tiene por qué admirarte. A veces una náusea, o un extraño nerviosismo es necesario para entender que era aquello. Aquello era de verdad, y no brillaba para nada.

Jugando con las luces, jugando con las palabras… así se despertó un día mi cabeza. ¿Aún bebido? ¿Aún feliz? Paranoia crítica, automatismo psíquico… bonitas y extrañas palabras para definir el simple sinsentido. El sinsentido brillante y divertido; o terrorífico y oscuro.

Palabras e imágenes en lucha, golpeándose violentamente. Venían de mundos muy diferentes, y no estaban acostumbradas a verse en un escenario así de complicado. No había vencedores, pero todos disfrutaban con el espectáculo y en poco tiempo ellos entendieron que era fácil crearlo.

No había autores ni firmas. Sólo una atmósfera borrosa y rápidas transiciones. Perspectiva aérea. Un difuminar de las cosas lejanas, y a veces incluso las cercanas. Una vista mecánica capaz de engrandecer, empequeñecer, volar, bucear, dividir, ver en 360 grados…

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