Aullando de dolor.
O silenciosamente.
Caminaba tranquilo, triste, extraño.
Sabía que estaba predeterminado.
Y acepté.
Decidí afirmar negativamente.
Reír.
Reír con una risa que luego me pesaría.
Tan falsamente.
Hay reglas, ¿sabes?
¿Qué podía hacer?
Sentirse bien.
Sabor a oro. Amargo.
Acordes melancólicos.
Ritmos cansinos.
Y mentiras.
Una pequeña opresión en el pecho.
Pensamientos que no llegan a ninguna parte.
Y una apatía que te impide hacer nada.
Oyendo secretos.
Inexplicables. Intrascendentes.
Pero que hielan la sangre.
Con la oreja en un frío suelo.
A muchas revoluciones.
Roto sin motivo.
Inútil.
Aullando de dolor.
O silenciosamente.
Caminaba tranquilo, triste, extraño.
Sabía que estaba predeterminado.
Y acepté.
1 comentario:
Desde Granada con un soplo de esperanza!!!
Tronos en todos los paises
sujetan gruesas cadenas.
Ellos vestidos con simbolos divinos,
los otros, simbolos de la obediencia ciega.
Asfixiados dirigen su mirada hacia arriba.
Ven flores y divinas conciencias.
Gritan...
Gritan para no escucharse a si mismo, te gritan para convertite en uno de ellos.
Miras hacia arriba.
Ves solo el humo negro que les afecta.
Gritas...
Pero tu grito es sincero.
no te des por vencido y grita.
grita al dinero.
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