Quería hablar de cosas trascendentes. Y tú sólo querías oler el aire, mirar al horizonte, descansar, olvidarlo todo por un momento. Tratar de retener segundos en la memoria.
¿qué somos?
Por un momento pensaste en echarte a reír. Por un momento pensaste en dar un golpe en la mesa y decir algo seco y cortante.
Nadie lo merece.
Intenta ser paciente.
Prefieres estar sólo para disfrutar del silencio del viento y del suave sonido de tus pasos. Y del aire húmedo secando tus lentillas. No quieres palabras, no quieres humanidad, no quieres besos. Quieres la calma de la sana soledad. No quieres que nadie empiece estúpidas o interesantes conversaciones. Quieres que las únicas palabras en tu cerebro resuenen desde dentro.
Echas de menos la comodidad de estar contigo mismo. La comodidad del no pensar a donde quiere ir o qué quiere escuchar el otro.
Quieres ser en primera persona. Quieres ser monólogo.
Quieres ser un loco corriendo colina abajo.
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